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Lectura Bíblica

Corintios: Los puntos sobre las íes

4“Si Cristo no resucitó, nuestra predicación no tiene sentido, y tampoco tiene sentido la fe de ustedes… Pero el hecho es que Cristo ha resucitado de los muertos”.

1 Corintios 15:14 y 20

En los tiempos de Pablo, Corinto constituía el epicentro de una red de comunicaciones marítimas y terrestres en el corazón de Grecia. Era muy importante por su situación geográfica, su comercio, su gran riqueza económica y su adoración a la diosa Afrodita. Aquí Aquila y Priscila fijaron su residencia cuando los romanos sacaron a los hebreos de Roma. A ellos se sumó Pablo, creando una pequeña sociedad en su empresa de carpas o tiendas. En Corinto el apóstol fundó una iglesia ubicada en una zona cosmopolita y plural.

Las dos cartas a los Corintios en la Biblia recogen las respuestas a unas preguntas que los feligreses de Corinto hicieron al apóstol Pablo. Eso se evidencia por la manera como su escritor parece saltar de un tema a otro, claramente respondiendo las inquietudes de la iglesia, como marcando en una lista los asuntos ya tratados. La importancia de estas cartas radica en el hecho de que de ellas se desprenden una serie de directrices eclesiásticas que parecieran arrancadas de un manual de liturgia, organización administrativa y principios éticos y morales para cualquier ministro hoy.

Es que los habitantes de Corinto eran de armas tomar… Allí, en las muchas líneas de esas dos cartas se evidencian grandes problemas que requerían de corrección. Lo primero que llama la atención es cómo el apóstol coloca a los corintios en su lugar cuando les dice que la verdadera sabiduría viene de Dios. ¡Hay que ser muy valiente para decir esto en Grecia, cuna de la filosofía occidental, aquella que aún rige mucho de nuestra manera de pensar hoy en día! Con seguridad había más de uno que se creía el rey del conocimiento y la sabiduría. Luego, Pablo pasa a poner orden en cuanto al brillo de los líderes en la congregación. ¡Nadie es de Apolos o Pablo, todos somos de Cristo!, asegura la primera carta vehementemente.

A continuación, se tratan asuntos morales, como la de un señor que vivía con la esposa de su padre, lo inadecuado de llevar a litigio público los asuntos internos de los hermanos, se discuten algunos asuntos con respecto a los matrimonios, se establece lo importante que es atender las susceptibilidades de los hermanos en la fe, se puntualizan algunos ataques en contra de la idolatría, y se ponen normas en cuanto a la administración de los dones espirituales. La segunda carta es más personal, allí el apóstol defiende su ministerio (cosa que hace en muchas otras cartas), expresa regocijo por el arrepentimiento de los corintios, da directrices en cuanto a las ofrendas y promete regresar en un próximo viaje misionero.

En el capítulo 15 de 1 Corintios Pablo escribe un tratado teológico acerca de la resurrección del Señor Jesucristo. Este tema tan álgido y vital también se trata en las cartas a los Tesalonicenses, quiere decir que era un asunto que inquietaba a la iglesia del primer siglo. Para el momento en que Pablo se dirige a los corintios ya han pasado más de 20 años de la muerte, resurrección y ascensión del Señor. Los apóstoles de la iglesia aún están vivos y pueden dar fe de la veracidad de estos hechos. Pablo esgrime la importancia de los testigos en estas cartas.

El caso es que, a más de dos décadas de la resurrección de Jesús, había muchos falsos maestros que negaban dicho evento, creando gran confusión en las iglesias. Ahora, ¿por qué era tan importante corroborarlo, asegurarse que la resurrección realmente había sido un hecho comprobable y comprobado? Porque esa es la base de la fe y de la esperanza que nos sostiene. Toda la empresa evangelizadora está sustentada en hechos innegables.

Primero, Jesucristo es Dios y se hizo hombre, en una concepción virginal, y habitó entre los hombres sin pecar. Segundo, Jesucristo murió en la cruz en lugar de la humanidad, cargando los pecados de todos. Tercero, Jesucristo resucitó al tercer día y anduvo con los discípulos por un poco más de un mes. Cuarto, Jesucristo ascendió a los cielos y está vivo, a la diestra del Padre. Esta es la esencia del evangelio, y esto se repitió, de manera resumida o con sumo detalle, hasta el cansancio. Por eso, cuando comenzaron a haber corrientes de doctrina que ponían en duda alguna de las patas de esta mesa, los apóstoles volvían a la predicación de la persona de Jesucristo. 1 Corintios 1:23 y 2 Corintios 4:5 lo dicen muy bien… “Predicamos y proclamamos al Señor Jesucristo”.

Esta es la razón por la celebramos la Semana Santa. Cristo murió por nuestros pecados y resucitó para darnos vida. Todo en un fin de semana, viernes, sábado y domingo. Pablo dice que, si negamos la resurrección del Señor Jesús, nada tiene sentido. La columna vertebral de la predicación del evangelio está en predicar a un Dios que está vivo. Esa es la esperanza, esa es la verdadera celebración de la Pascua. Cristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Cristo también está vivo y es nuestro abogado defensor, y está a la derecha del Padre. No hay más nada que decir.

Ya lo he discutido otras veces, los fundamentos requieren de repetición, de revisión, de lustre periódico. La gente de Corinto no eran malos cristianos, sólo debían aprender a ser buenos cristianos. Por eso la instrucción es tan importante, para saber comportarnos, para comprender el valor de la liturgia ceremonial, para saber qué hacer cuando los caminos se tuercen, para aprender a vivir en comunidad unos con otros, con el buen testimonio siempre por delante, como un estandarte que nos identifica. Pero, sobre todo, la instrucción está allí para revisar y machacar la vida y detalles de Aquel en quien hemos creído. Estar claros en cuanto a quién es Jesús y qué hizo nos aporta un fundamento vital para guapear los embates de la vida.

Esta Semana Santa recordemos la vida y obra de nuestro Señor y reflexionemos sobre el valor de Su vida, de Su muerte y Su resurrección. Como diría Cantinflas, “ahí está el detalle”. Todo lo demás es accesorio.

¡Feliz Semana Santa en cuarentena!

Por Francis Sanchez

Hola, soy Francis. Me gusta escribir y creo que lo hago bien. Llevo mucho tiempo escribiendo sobre temas biblicos, ya que trabajo como voluntaria Sociedades Bíblicas Unidas de Venezuela.

Estoy casada y tengo dos hijos adultos. Mi hijo mayor siempre me ha impulsado a escribir y publicar. De hecho, este blog es su regalo de cumpleanos para mi

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