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Blogging

El blogging es, en muchos sentidos, la escritura en voz alta”. @sullydish

Este blog está de cumpleaños. El 19 de abril de 2020 Roger Andrés abrió este espacio para mí porque, como él mismo asegura, su madre escribe bien y tiene mucho que decir, que compartir. Pero no fue hasta un mes después, un 18 de mayo, que decido publicar un escrito sobre el libro bíblico de Ester, que yo había preparado para los maestros de la Escuela Bíblica Dominical de mi iglesia. Lo publiqué sin editar, como queriendo no involucrarme en ese blog, porque en realidad, no creía en mi capacidad como escritora.

Al principio publicaba mis escritos, acumulados tras años de escribir para la Escuela Dominical, para el Instituto Bíblico donde estudié, y para Sociedades Bíblicas Unidas en Venezuela, donde laboro como voluntaria desde hace más de 10 años ya. Pero, poco a poco esos escritos se fueron agotando, o no me parecían aptos para publicar, entonces comencé a escribir en caliente. Mi devocional diario fue una fuente inagotable de recursos, ya que me embarqué en una lectura fresca y libre de la Biblia, sin las ataduras de un plan, sin un orden aparente. Y en este blog vacié mucho del aprendizaje que se desprendió de esas lecturas bíblicas.

A mediados del mes de junio publico por primera vez un escrito en un tono completamente personal, SAUDADE, que recoge mi nostalgia ante la partida de mis hijos del país. Esa entrada fue sumamente popular, corrió por todos lados, la gente comentó muchísimo ese escrito, porque la verdad es que salía de mi corazón. A partir de Saudade decidí dedicar los jueves a creaciones totalmente personales, conservando los martes para escritos completamente bíblicos. El blog estrenaba dos publicaciones por semana, con un grupo de seguidores fieles y entusiastas.

Lo primero que descubrí es que yo tengo una voz propia. Parece tonto y redundante, pero es así. Resulta que, después de todo, Roger Andrés tenía mucha razón, descubrí con agrado que es mucho lo que tengo que decir. Y no sólo desde el punto de vista bíblico, sino también desde un enfoque muy personal. Comencé, con valentía y desprendimiento a poner en palabras mucho de mis pensamientos y recuerdos a disposición de quien quisiera entrar en ellos. Y, contrario a lo que esperaba, a la gente le encantó. ¿Qué tan interesante puede ser la vida de una ama de casa, consultora bíblica a ratos, encerrada en su casa, no tanto por miedo al covid sino porque ya no podía salir a trabajar a Santa Elena de Uairén, a trabajar con los traductores bíblicos? Para mi sorpresa, mucha gente pensaba que sí que era interesante.

A lo largo de este año son muchas las cosas que han pasado, o no, según como se mire. Gracias al ejercicio exigente de poner mis recuerdos por escrito, he descubierto un renovado amor por mi familia, no sólo por mi familia nuclear, mis hijos, mi esposo, mis hermanos, mi madre. Mis tíos, primos, abuelas y hasta mis consuegros han salido valorados y amados con generosidad en esta experiencia. Es que cuando se propone escribir sobre el pasado, todos los fantasmas surgen, trayendo a la memoria episodios guardados celosamente en baúles llenos de polvo, arrumados por allí. Escribir sobre el pasado entraña hurgar y desempolvar aquello que se quiere evocar. Así, he podido reconciliarme con familiares que creía poco importantes para mi vida, y han resurgido vitales, únicos, imprescindibles.

Este año he perdido grandes amigos y familiares, bien sea por el covid o por enfermedades crueles que no respetan a quienes se llevan sin piedad. De esas pérdidas he escrito y publicado sobre dos: Mi querida amiga Sara, quien partió en noviembre del 2020, y mi tía Hortensia, que se acaba de ir con el Señor apenas la semana pasada. Mi primo Ronald partió muy pronto en abril de este año, pero escribir sobre él me pareció doloroso, por lo joven que era, por sus padres a quienes amo tanto, por el gran vacío que dejó su muerte prematura… De Elionay, mi amigo y compañero de trabajo, sí escribí, pero no lo publiqué porque me pareció grosero hacerlo, porque realmente no conozco a sus familiares. Quizás en agosto, cuando se cumpla un año de su partida, comparta su escrito en este blog.

Someterme al trabajo de escribir dos publicaciones semanales no ha sido fácil. El tema bíblico, que suele publicarse los martes, nunca ha supuesto un gran problema… De la Biblia siempre hay mucha tela que cortar. Lo difícil ha sido encontrar temas para los jueves, que siempre son personales, y a veces muy intimistas. Eso llegó a crearme un poco de estrés porque, si me conoces bien sabes que soy algo neurótica. Lo que pasa es que, si me comprometo a algo, créeme que lo voy a hacer, pase lo que pase. La peor parte de mis sequías creativas las llevaron mi madre y mi discípula. Ellas se calaron conversaciones interminables y monotemáticas sobre qué debía escribir, y hasta cómo debía hacerlo. Eso es algo que le pasa a todos los que escriben, así sea un simple blog que lo lee sólo una cuarentena de personas cada semana.

Para este nuevo año, quiero sentirme más libre para escribir y publicar cuando realmente tenga algo que compartir, o cuando mis pensamientos saturados requieran de algún escape. Los temas bíblicos son infinitos, los martes no acabarán… Pero los jueves los voy a liberar un poco, por mi bien y mi paz. No te creas, la urgencia de escribir es muy fuerte, pero quiero cortar con la camisa de fuerza de publicar los jueves. Este año quiero hacerlo con más libertad, si así me place. Así la neurosis de cumplir no hará estragos en mí y en quienes me rodean.

Gracias por acompañarme en esta aventura, gracias por los comentarios en este blog y en el WhatsApp. Me he sentido animada, apreciada, acompañada. Para mí ha sido un absoluto placer escribir la gran mayoría de las veces. Este blog ha salvado este año del tedio en pandemia.

Nos vemos la semana que viene para continuar el segundo año de este viaje, donde las palabras son el pasaporte que nunca vence, que me lleva a todos los lugares a donde quiero ir contigo, de la mano. En este blog la distancia social no es necesaria, porque en sus confines no sentimos miedo al contagio.

¡Feliz primer año, querido blog!

Por Francis Sanchez

Hola, soy Francis. Me gusta escribir y creo que lo hago bien. Llevo mucho tiempo escribiendo sobre temas biblicos, ya que trabajo como voluntaria Sociedades Bíblicas Unidas de Venezuela.

Estoy casada y tengo dos hijos adultos. Mi hijo mayor siempre me ha impulsado a escribir y publicar. De hecho, este blog es su regalo de cumpleanos para mi

6 respuestas a «Blogging»

GRACIAS, FRANCIS!!! Yo en verdad agradezco que tú escribas…he aprendido mucho los martes, y disfrutado tanto! Los jueves….bendita idea de ese hijo herrrmosooo, Roger Andrés….y no olvidó que él también escribe….de nuevo, Gracias!

Te esperaré cada martes….y tendré infinita paciencia, esperanzada paciencia, impaciente paciencia por leerte cada jueves… continúa sacando de ese baúl los recuerdos, esos que conmueven mi alma!

Un verdadero honor leerte en este primer año. Woao, el tiempo pasa muy rápido. Espero con ilusión las aventuras que traerá este segundo año. Dios te bendiga Francys y gloria a Dios porque eres de edificación para la vida de muchos, incluyéndome. Leerte es un verdadero placer. Mejor que el chocolate.

Amiga Feliz Aniversario, que Dios continúe bendiciendo tu vida para bendecirnos a través de tú Talento para escribir, que sigamos unidad a través de está herramienta porque nos acercan a Dios y a ti al mismo tiempo. Gracias doy a Dios por habernos conocido y por invitarme a firmar parte de está comunidad que leemos tus escritos inspiradores.
ATT. Tu Amiga Mervis G.

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