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Lectura Bíblica

Daniel, el héroe de mi infancia

A ver, ¿por qué me he animado a escribir sobre el libro de Daniel precisamente ahora en navidad? Ah, ¿tú ves? Hay una buena razón para ello… Vamos a ver cómo lo explico.

La Biblia narra la natividad de Jesús con detalle y propósito… En ese relato están unos “magos de oriente” que visitan al niño orientados por una inusual estrella. ¿Quiénes eran estos hombres, y por qué se apersonaron en este evento tan único e importante para toda la humanidad? Resulta que estos sabios vienen del mismo lugar donde Daniel fue cautivo por el imperio babilónico y pérsico.

Jerusalén es invadida por Babilonia en el año 605 a.C. y tanto sus nobles como sus plebeyos fueron llevados cautivos, lejos de Judá. Daniel era un joven noble que llega directamente a la corte del rey Nabucodonosor, y es tratado de una manera muy especial, tal como su estirpe lo exigía. El chico y sus amigos pasan por toda suerte de aventuras de fe, historias que alimentaron mi imaginación cuando yo era aún una niña. Para mí Daniel era guapo y valiente, todo un héroe.

La historia cuenta que Daniel y sus amigos se destacaron en todo, y eso hizo que el rey los colocara en posiciones de muy alto rango. Daniel, después de demostrar grandes dotes en diferentes ramas científicas y de fe, fue nombrado jefe de todos los sabios y consejeros del rey. Bajo su tutela, se hicieron grandes avances en materia de astronomía y en otros campos del saber humano.

La primera vez que se habló de la estrella de Belén fue en el Antiguo Testamento, en Números 24:17, un pasaje que también se refiere claramente al Señor Jesús. Los comentaristas aseguran que Daniel conocía esta profecía y que, guiada por ella, estudió astronomía para poder predecir la aparición de una estrella que anunciaría al mundo la llegada de “la estrella de Jacob”, el niño Jesús, el Señor y Rey del universo. Siglos después, unos sabios de oriente ven el cumplimiento de esa profecía, y emprenden un viaje que los llevaría hasta el mismísimo descendiente de Jacob. Es que, las profecías bíblicas jamás se equivocan.

Pero, después de todo, ¿cuál es el énfasis del libro de Daniel? Daniel es un libro de esperanza, tal como lo es la navidad. En una época donde los grandes sometían a los pequeños, el autor desea asegurar a su audiencia que algún día el Reino de Dios va a reemplazar a todos los reinos del mundo, no importa lo poderosos que estos últimos hayan llegado a ser. Como todo libro escatológico (que habla del final de los tiempos, como también lo hace Apocalipsis), Daniel habla de manera simbólica de la victoria del bien sobre el mal, del bueno (Dios) sobre el malo (Babilonia, Persia, o cualquier otro imperio que somete a través de la maldad). El mensaje llama a todos a la fidelidad a Dios, aún ante la muerte misma.

Y es justamente esta fidelidad a Dios la que brilla en los primeros capítulos del libro. Allí veremos a Daniel dar grandes lecciones de fidelidad divina a un emperador que, aunque muy poderoso, no es comparable con el poder del Dios de Daniel. El texto muestra una relación: ¡No sólo Daniel es fiel a Dios no importando cuán difíciles sean las circunstancias, sino que Dios es muy fiel a Daniel y muy comprometido a cuidarlo ante cualquier circunstancia! Esto deja siempre a Nabucodonosor completamente perplejo, oportunidad que Daniel aprovecha para dar un testimonio claro de quien es su Dios.

Pero a Daniel no hay que verlo como un simple profeta, de hecho, el libro no utiliza las frases características de otros profetas: “Así dijo Jehová” o “vino a mí palabra de Jehová”. Daniel era un estadista de gran importancia para Babilonia, un estadista con dotes proféticos y de sabiduría. Daniel creció en el ambiente de gran avivamiento del rey Josías, época también de Jeremías. Él es una nueva clase de profeta: Hablaba por Dios siendo un estadista profesional. Ningún profeta profesional podría haber funcionado en las cortes de Babilonia y Persia. Sin embargo, Daniel pudo hacerlo porque conocía las costumbres y culturas de esos imperios tanto como al Señor, su Dios. Su éxito radicó en su completa dedicación a Dios, en medio de su servicio a uno de los imperios más grandes y sanguinarios de la antigüedad.

¿Ves cómo Daniel es en parte responsable de avances científicos que permitieron la predicción del momento exacto en que el Rey de reyes vendría al mundo? La verdad es que Dios utiliza todos los recursos posibles e imposibles para, a través de ellos, cumplir Sus propósitos divinos y así llevar a cabo Sus planes de redención a la humanidad.

Esos magos de oriente (“magos” es el término antiguo para “sabio” o “científico”) estudiaron concienzudamente las estrellas y llegaron a la conclusión que todo lo desarrollado por Daniel tenía pertinencia para ellos en su momento histórico. El Rey había nacido en Belén, y ellos debían conocerlo, honrarlo, reconocerlo, como sólo unos sabios acostumbrados a servir a reyes terrenales podían y sabían hacerlo. Lo que nunca imaginaron era que aquello que era pertinente para ellos, aún es pertinente y crucial para nosotros hoy, miles de años después.

La navidad da para mucho… Habla de un niño único, con títulos majestuosos, revestido de poder, en medio de una gran humildad. La navidad habla también de una madre muy joven e inexperta como para entender todas las implicaciones sobrenaturales del nacimiento de un hijo inesperado. La navidad habla de un hombre probo, prudente, sacrificado y amante, que no dudó un segundo en llevar a cabo la locura de criar al Hijo de Dios. Y finalmente, la navidad habla de ciencia y conocimiento puestos al servicio de Dios, de una manera absolutamente prodigiosa.

Lo sé, regresar al Antiguo Testamento de la mano de Daniel no es tarea fácil, pero, sin embargo, sus historias de fe y fidelidad son un gran placer para cualquier lector. Para sacar provecho de la lectura, hay que trabajar con un buen sentido de la historia y animarnos a imitar a Daniel en tiempos difíciles, tales como los que nos ha tocado vivir en nuestros tiempos.

Si algo nos enseña Daniel es que Dios no deja nada al azar… Además de demostrar que lo divino y lo científico no tienen por qué estar en bandos contrarios. Después de todo, no hay nada más científico que el universo que Él, ese niño que nació en Belén, creó con su sola Palabra. “Hágase la luz…”

Por Francis Sanchez

Hola, soy Francis. Me gusta escribir y creo que lo hago bien. Llevo mucho tiempo escribiendo sobre temas biblicos, ya que trabajo como voluntaria Sociedades Bíblicas Unidas de Venezuela.

Estoy casada y tengo dos hijos adultos. Mi hijo mayor siempre me ha impulsado a escribir y publicar. De hecho, este blog es su regalo de cumpleanos para mi

5 respuestas a «Daniel, el héroe de mi infancia»

Excelente como siempre e interesante punto de vista. Por cierto en estos días leí en un artículo por ahí que probablemente en Persia había una especie de escuela de astronomía y que Daniel pudo ser el fundador por decirlo de alguna manera y los tres magos de orientes eran estudiantes de esa escuela de astronomía que tenían muchos años estudiando esa estrella. En fin lo cierto es que ha sido muy interesante leer todo esto. Gracias

Me encantó!!! Yo me hacía esa pregunta ¿Así como se profetizó sobre la venida del Mesía? ¿También se hizo de los magos? Muy bueno…

Excelente Helena, para mí es como abrir desmesuradamente los ojos 😳 y mirar a Daniel de otra manera, como Astrólogo, es algo nuevo e interesante, te confieso que esos temas me apasionan en gran manera Helena, te felicito porque sabes abrir el apetito con una explicación muy acertada del tema y me gustaría saber más, sin misticismo, ni buscando nada en lo oculto, creo que es excelente tu escrito.Gracias.

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