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Filosofía

El arte de la Rectificación

Lo inefable (aquello que me parece misterioso y que no me atrevo a expresar) proporciona quizá el trasfondo sobre el cual adquiere significado lo que yo pudiera expresar”. Ludwig Wittgenstein

He cogido una fama de ser hipercrítica en mi clase de filosofía, y está bien. No es algo que me moleste. Fui criada por unos padres que me enseñaron a expresar y dar mi parecer en casi cualquier tema que ocupase un espacio en nuestro comedor familiar. Pero, no creo que yo sea crítica por el antojo de criticar a trocha y mocha. Creo que la reacción es mi manera de procesar aquellas cosas que al principio no logro entender del todo.

Así, me he vuelto enemiga de casi cada uno de los filósofos que hemos estudiado: Kant porque escribe enrevesado (en realidad todos escriben así) y porque además esconde al noúmeno, Heidegger porque nos invita a vivir la vida con la mirada fija en la muerte, Dussel porque fue indiferente a los regímenes que sin querer ayudó a impulsar, Marx porque nos legó el comunismo, Foucault porque usó la filosofía para que calzara con su orientación sexual, Wittgenstein porque se enteró tardíamente cuán rico y humano es el lenguaje…. Y la lista se hace larga y tediosa.

Curiosamente, ni Levinas ni Nietzsche hacen parte de ese conteo infame. Emmanuel y Frederick se ganaron mi admiración porque, más que todo, removieron mis cimientos antropológicos y de fe. Levinas encontró al noúmeno en el rostro del otro y lo puso de manifiesto. Nietzsche me enfrentó con la hipocresía de mi religión. Todos los filósofos me hacen pensar (si no fuere así no valdría la pena la filosofía). Pero es que éstos dos redimensionaron mi visión de las cosas, por lo cual les estaré eternamente agradecida.

Este ensayo se ocupa precisamente de eso… no de quién me gusta y quién no… Aquí quiero elogiar y detenerme en la acertada capacidad de Wittgenstein de desandar el camino y redimensionar su propia visión de las cosas.

Resulta que Ludwig no se contentó con hacer un solo aporte significativo, no se conformó con ser una persona, única y consistente, no. El austriaco se dio el lujo de vivir más de una vida y contó con la fortuna de encontrar una sola plataforma donde fue escuchado, validado e incluso dudado y vilipendiado. Maravilló y sacó de su centro a la academia más alta y respetada, y sí, salió airoso e ileso. Requirió de mucha entereza y valentía para vociferar su andar científico y antropológico, no una sino dos veces. ¡Bravo Ludwig!

Sí, hay dos Wittgenstein con un solo intelecto, pujando por salir y explicarse. El primero, frío y razonado, postula axiomas y teorías con acertada exactitud, no queriendo salirse de los contornos de su dibujo. El segundo, años después, se presenta más humano, flexible, observador de la vida mientras ésta se desarrolla ante sus ojos en niños inocentes, genuinos y con la imaginación a flor de piel. Y es allí, en el segundo Witt, que los contornos del dibujo se borran y van por límites ya más abiertos y libres.

Es que el lingüista pronto caería en cuenta que el lenguaje da para todo: Para ser exacto y coordinadamente articulado en el quehacer científico, tanto como para ser libre, contextual y muy muy humano en el quehacer cotidiano. Y sobre todo para percatarse que el lenguaje es hechura humana, fenómeno antropológico que el hombre usa y abusa a su antojo, porque es su instrumento para expresar la exactitud del fenómeno, pero también para la creación de juegos y sueños que encuentran un terreno fértil en la niñez más pura e inocente.

Cuenta la historia o la leyenda, según se quiera mirar, que al momento de su muerte Wittgenstein expresó estas palabras: “Diles que mi vida fue maravillosa”.

¡Nunca nada de lo que dijiste alguna vez fue más acertado, Ludwig!

Por Francis Sanchez

Hola, soy Francis. Me gusta escribir y creo que lo hago bien. Llevo mucho tiempo escribiendo sobre temas biblicos, ya que trabajo como voluntaria Sociedades Bíblicas Unidas de Venezuela.

Estoy casada y tengo dos hijos adultos. Mi hijo mayor siempre me ha impulsado a escribir y publicar. De hecho, este blog es su regalo de cumpleanos para mi

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