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Exegesis

David y Betsabé, o el caso del terrado indiscreto (Parte II)

Una exegesis es un análisis de las motivaciones primarias de un autor por medio de preguntas. Hoy, vamos a adentrarnos en el episodio central de 2 Samuel 11:1.27 y examinaremos lo que experimenta David en una etapa de su vida donde el poder y la fama dominan su cotidianidad. Si quieres, lee el episodio en tu Biblia y después, presta atención a las preguntas que se presentan en la segunda parte de esta exegesis.

Al revisar la vida de nuestro héroe, David, nos encontramos con un incidente ocurrido en la medianía de su vida, cuando ya era el rey de todo Israel, y cuando ostentaba de gran poder y fama. Justamente cuando atisbó, en toda su desnudez y esplendor, a una mujer casada llamada Betsabé. El pasaje inicial de este relato se encuentra en 2 de Samuel 11:1-27. Lo que salta a la vista apenas uno comienza a leer el pasaje es la frase:

En el tiempo que salen los reyes a la guerra (…) pero David se quedó en Jerusalén”.

¿En qué momento de su vida se encuentra este rey que puede darse el lujo de quedarse en casa y no salir a guerrear? Y, además, ¿quién es este David que declina la oportunidad de salir en batalla? (Dista mucho del joven impetuoso del que se enamoró Mical…). En este momento, David se encuentra en el ápice de su reinado, su riqueza es inconmensurable y su grandeza aún no tiene par en Israel.

No, ese hombre que decide quedarse en palacio a pesar del fragor de la guerra no es el caudillo impetuoso que se enfrentó a un Saúl insensato. Este David se encuentra en la serenidad de su vida, lleno de triunfos y logros que le permiten el lujo de quedarse en casa si así le apetecía. Me lo imagino un hombre acostumbrado ahora a la buena vida, conocedor y respetado. Con toda seguridad era tenido como un hombre que no estaba acostumbrado a un “no”, completamente irresistible y encantador, con ese atractivo que ostentan los hombres en el poder. Lejos está ese David joven, popular y populoso, protagonista de los gritos de guerra entre los hombres y los cantos de victoria y orgullo entre las mujeres de su pueblo. Ahora es un rey lejano e inalcanzable, dormido en los laureles de su gloria y envanecido por su riqueza y poder. No, él no necesitaba ir a guerrear, para eso tenía gente valiosa, que daba su vida por el reino, que daba su vida por el rey.

No solamente es poderoso el rey sino también un tanto perezoso. Lo siguiente que leemos es que David sale de su cama una tarde cualquiera, como quien dice… y decide pasear un poco “sobre el terrado de la casa real”. Pero, ¿qué pasa con David? ¿Cansancio en su vejez? ¿Pesadez de la tarde calurosa? ¿Acaso no pensaba en sus hombres en el campo de batalla? No… Él descansa lánguido sin mucho más que hacer. Ya es manido el hecho de que el ocio tiene su razón de ser, pero el ser ocioso es totalmente otro cantar, con consecuencias fatales en este relato en particular.

Y, entonces, el rey ve desde el terrado de su palacio a una mujer muy hermosa bañándose… Seguramente es posible que el edificio de palacio haya sido considerablemente más alto que el resto de las viviendas de la ciudad. Entonces, no era para nada extraño que el rey David haya podido atisbar a esta mujer en su ritual de aseo y purificación. Además, estaban en época de guerra y los hombres no estaban en la ciudad. Si es así, podemos culturalmente entender la razón de la conducta de Betsabé. Ella no tenía cómo saber que el rey estaba en su palacio. Las mujeres tenían la ciudad para ellas solas. Podían bañarse al descuido si así lo querían. Esto, por supuesto, no exime a esta mujer casada de su responsabilidad en los hechos, pero si nos da luz en cuanto a sus motivaciones.

El caso es que la Biblia relata que David pudo ver que era muy hermosa. Ahora, si esta mujer se está bañando, entonces está desnuda y el rey puede ver eso desde su terrado. ¿Indiscreción de ella? Ya sabemos que no… David manda a preguntar por ella y le dicen que se llama Betsabé.

¿Te diste cuenta que revisamos la situación actual de David para hurgar las circunstancias que lo llevaron a tan lamentable incidente? Cuando se hace una exegesis es necesario revisar los elementos culturales que permean los hechos en cuestión.

La semana que viene examinaremos a Betsabé… ¡Nos vemos!

Por Francis Sanchez

Hola, soy Francis. Me gusta escribir y creo que lo hago bien. Llevo mucho tiempo escribiendo sobre temas biblicos, ya que trabajo como voluntaria Sociedades Bíblicas Unidas de Venezuela.

Estoy casada y tengo dos hijos adultos. Mi hijo mayor siempre me ha impulsado a escribir y publicar. De hecho, este blog es su regalo de cumpleanos para mi

10 respuestas a «David y Betsabé, o el caso del terrado indiscreto (Parte II)»

Felicitaciones por las diferentes Reflexiones. La serenidad que trae los triunfos y logros en la vida de David lo hacen experimentar un gran suceso en su vida.

Ok. Ahora si espero con ansias el próximo martes. Excelente ejemplo y explicacion de lo que es una exégesis. Dios te bendiga mi hermana.

Excelente Francis, el modo como haces las preguntas que me invitan a ver el escenario desde otras perspectivas a los personajes y sus motivaciones. Además el modo como enseñas como debemos aplicar aspectos importantes en el análisis como la exégesis.
Gracias.

Definitivamente la exégesis es una gran herramienta para ubicarnos mejor en los hechos que envuelven a un tema. En este caso queda comprobado lo dicho por Pablo; mire que el que esté firme tenga cuidado en no caer. Es muy común en el hombre que cuando se sienten en una posición privilegiada a raíz de éxitos y logros alcanzado bajar la guardia. David no escapó de esta realidad, y le vino ese error tan garrafal y con ello resultados nefastos en su vida personal. Te felicito Francis por tu maravillosa exposición y exégesis. Dios te bendiga y te continué llenando de sabiduría.

Que buena forma de establecer los detalles que, a simple vista, no parecen interesantes para llegar a un juicio racional de quién era cada quién en ese momento: Un lugar alto para admirar todo el lugar, un rey que se paseaba en el palacio en plena guerra, una mujer confiada en que los hombres de la época cumplían con su deber como para darse el lujaso de bañarse sin inconveniente alguno, entre otros; todo esto para establecer un contexto de un rey ocioso y una mujer que para nada estaba siendo indecorosa o que buscaba tentar al rey. Simplemente fueron hechos que se establecieron antes la decisiones de vida del rey David. Nacidas de su propia concupiscencia y no de la voluntad de Dios. Son los errores de David que parecen evidenciar a un «Dios inadecuado» ante la ética y la moral ilustrada en su vida, y que de hecho algunos se toman estos para hacer uso del libertinaje incluso dentro de algunas iglesias. Obviando por completo la exégesis necesaria que permita plantear lo racional de lo que acontecido y la diferencia Ética de lo que Dios realmente demanda en el creyente. Este aspecto de David es tan importante para entender sus declaraciones finales en el entierro de Jonatan, para evitar la presunción homesuxal que algunos afirman de este, puesto que su problema real fueron las mujeres y de todas ellas había recibido decepciones o un mal pago por su mala decisión.

Fascinante Francis. Sigo con mis lecturas de tu blog ^^

Excelente Francis, muy interesante la perspectiva de la historia. Me parece genial tu iniciativa y verdaderamente será de mucha bendición a todos aquellos que tengamos el placer de leer el blog. Dios te bendiga hna y te siga usando junto a tus dones. Gracias

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